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Mundicolor es una guÃa de viajes que te permitirá conocer los aspectos básicos de los paÃses y ciudades que vayas a visitar. Gracias a nuestras reseñas introductorias, viajarás con la certeza de que no te perderás nada de lo que no te debes perder de cada lugar. En algunas ocasiones, con la intención de aprovechar un poco mejor los próximos festivos nacionales, también publicaremos guÃas de viaje de determinadas regiones, como el Caribe, las islas griegas, etc. Tú también puedes participar en Mundicolor aportando tus conocimientos a través de comentarios, reportando posibles errores o imprecisiones o sÃmplemente debatiendo abierta y educadamente con los demás usuarios: ¡Nuestro objetivo es que tengáis la mejor información! . Si deseas reservar algún viaje, puedes utilizar esta página de reserva de viajes.

El lema de la bandera de la República de Corea, más conocida como Corea del Sur, resulta muy alentador para los tiempos que corren: «Traer beneficios a todas las personas», una idea que poco a poco se va haciendo realidad en este paÃs
asiático, que está cada vez está más cerca de superar a España por Producto Interior Bruto (ocupa el décimo cuarto lugar) y en Producto Interior Bruto per cápita. Esta circunstancia ofrece una idea cabal sobre su potencial de desarrollo y su enorme capacidad competitiva con Occidente, asà como a la importancia de su industria punta y su industria pesada. No obstante, este paÃs asiático, con casi 49 millones de habitantes, todavÃa no ha logrado rebasar la capacidad productiva de España, si bien sà nos supera en la relación entre «PIB per cápita y poder adquisitivo» y es el tercer paÃs con mayor número de usuarios de Internet con banda ancha. Con todo, en 2010 todavÃa existÃa una cierta diferencia entre ambos PIB, que parece se ha mantenido a pesar del contexto global de crisis económica. Por otro lado, Corea cuenta con una serie de empresas de primer nivel a escala mundial, como Hyundai Heavy Industries o Samsung Electronics, lÃderes mundiales en el ámbito de la industria pesada y de la industria tecnológica, respectivamente.
Geográficamente, Corea del Sur se encuentra en la mitad sur de la penÃnsula de Corea. Limita al norte con su único vecino continental, Corea del Norte, con quien las relaciones diplomáticas no son precisamente buenas. Al este limita con el Mar de Japón, al sur con el Estrecho de Corea, y al oeste con el Mar Amarillo. Su superficie es principalmente montañosa, con algunas planicies cultivables al oeste y en el sur, cuenta con más de 3.000 islas, siendo la mayor de todas la de Jeju-do, que además acoge el punto más elevado del paÃs: el volcán extinto de Hallasan. En conjunto, Corea del Sur alberga una veintena de parques nacionales entre los que destacan el de los Campos de Té de Boseong, el Parque Ecológico de la BahÃa de Suncheon y el Parque Nacional del Monte Jirisan –el de mayor altitud del paÃs (1915 m.).
El clima de la penÃnsula de Corea corresponde a la categorÃa de continental húmedo, aunque puede verse afectado por los monzones en las estaciones extremas del año: durante los meses de verano –entre junio y septiembre– puede aumentar la frecuencia de las lluvias y el mercurio ascender hasta los 30 ºC, mientras que la temporada de invierno puede ser profundamente frÃa, con temperaturas que llegan a alcanzar los -20 ºC. En invierno, la temperatura media de Seúl, la capital, puede situarse en los -7 ºC. Por tanto, las épocas más cómodas para viajar son el otoño y la primavera, cuando el paÃs tiene un clima más benévolo.
Las divisiones administrativas de Corea del Sur son de tres tipos: provincias (9 en total), ciudades metropolitanas (6 en total) y una ciudad autónoma especial (1), que es la capital (Seúl). Las ciudades metropolitanas de Corea del Sur son: Daejeon (6), Gwangju (5), Incheon (4), Busán (2) Daegu (3) y Ulsan (7). Las provincias de Corea del Sur son: Chungcheong del Norte (10), Chungcheong del Sur (11), Gangwon (9), Gyeonggi (8), Gyeongsang del Norte (14), Gyeongsang del Sur (15), Jeolla del Norte (12) y Jeolla del Sur (13). En esta entrada hablaremos de la capital, Seúl, y de las ciudades metropolitanas con excepción de Daejeon y Ulsan, que se tratarán en la segunda entrega de Corea del Sur en Mundicolor.
La Unesco ha incorporado 10 lugares de Corea del Sur en el Patrimonio de la Humanidad: Templo de Haeinsa y Janggyeong Panjeon, los Depósitos de tabletas de la Tripitaka Coreana, el Santuario de Jongmyo, Gruta de Seokguram y templo de Bulguksa, el Conjunto del palacio de Changdeokgung, la Fortaleza de Hwaesong, los Sitios de dólmenes de Gochang, Hwasun y Ganghwa, las Zonas históricas de Gyeongju, el Paisaje volcánico y túneles de lava de la isla de Jeju, las Tumbas reales de la dinastÃa Joseon y los Pueblos históricos de Corea: Hahoe y Yangdong.
La capital de la República de Corea es la famosa ciudad de Seúl, nombre que pusieron muy de moda los Juegos OlÃmpicos de 1988 y posteriormente el mundial de fútbol de Corea y Japón de 2002. Con más de 10 millones de habitantes, Seúl es una metrópolis moderna en todas sus dimensiones, donde se encuentra la mayor ciudad financiera
del paÃs y la Asamblea Nacional, junto con algunas oficinas del Gobierno que se ubican en la isla de Yeouido, en medio del gran rÃo Han. Sin embargo, Seúl es también una ciudad con mucha historia: en ella se asentó la familia Joseon, que reinó en el paÃs desde 1394, y de hecho en ella se encuentra el conjunto del palacio de Changdeokgung, Patrimonio de la Humanidad desde 1997.
Precisamente uno de los mayores atractivos turÃsticos de Seúl son los palacios que erigió la dinastÃa Joseon (a veces conocida como Choson). Ademas del Changdeokgung, hay otros palacios de menor porte pero aún asà muy dignos de admirar, como el Changgyeonggung, el Deoksugung, el Gyeongbokgung, el Gyeonghuigung y el de Unhyeongung. El Palacio de Gyeongbokgung fue erigido en 1395 por el primer miembro de la dinastÃa Joseon, Lee Seong-Gye, cuando trasladó la capital de la ciudad de Kaesong, donde estaba la capital del reino Goryeo, hasta Seúl. El mérito arquitectónico de este palacio reside en la integración con la naturaleza aprovechando los juegos del terreno, asà como la clara distribución de las dependencias reales y sus estrictamente definidas funciones: en el edificio de Geunjeongjeon se encuentra en salón principal destinado a ceremonias oficiales y lugar de reunión del rey con sus ministros, mientras que el Sajeongjeon eran las oficinas de trabajo del rey y el Gyotaejeon era la zona donde la reina realizaba su vida personal. Aparte, los jardines son espectaculares, la esencia botánica coreana, y el estanque de flores de loto (Biwon) es, entre otras, una de las maravillas más preciadas que encierra este palacio (son destacables también la chimenea Gulttuk y otros patrimonios culturales como la torre de piedra del templo de Gyeongcheonsa). La visita a este palacio requiere por lo menos una mañana entera si se quiere exprimir al máximo todas las posibilidades.
El barrio más turÃstico de Seúl es el de Itaewon, en Yongsan-gu. En este barrio se encuentra quizá el lugar más visitado de la capital, y tanto por turistas como por coreanos: la Torre de Seúl N (N Seul Tower), que es una torre de comunicaciones ubicada en el parque de Namsan. Sus 237 metros de altura sobre el cerro derraman la más espectacular vista de la metrópoli, aunque para subir a ella hay que pagar. En teorÃa esta torre hace en Seúl las veces de Torre Eiffel en ParÃs. Por otro lado, el barrio de Insa-dong (en Jongno-gu) está articulado por una calle tradicional coreana de enorme fama cuyas aceras están salpicadas de antiguas tiendas, casas de té, restaurantes tÃpicos coreanos, tiendas de antigüedades, etc que en los domingos se convierte en una especie de rastro solo con acceso peatonal (está en la lÃnea 1 de metro, Jonggak).
La zona más comercial de Seúl, donde se puede ir de compras, es la de Myeong-dong, con tiendas para jóvenes. Por último, el mercado tradicional de Namdaemun es el último de los lugares de visita imprescindible para el turista; se trata de un mercado al aire libre donde se vende de todo.
No es mala idea acercarse también hasta el Inwangsan, desde el que se aprecian unas excelentes vistas de la ciudad, pero además se pueden ver algunos lienzos de las murallas que rodeaban a Seúl antiguamente y también una serie de templos tradicionales coreanos. Se puede llegar a este punto de la ciudad desde la lÃnea 2 de metro (Dongnimmun).
Para visitas culturales, además de lo ya expuesto, el Museo Nacional de Corea es una de las más interesantes. En él existen multitud de piezas del arte y la historia de Corea (más de 150.000) y fue construido con la máxima solidez para proteger el patrimonio del efecto de posibles terremotos. Son abundantes las estatuas de bronce de deidades antiguas, asà como ajuares de los antiguos reyes coreanos y grabados. El museo se encuentra en el Parque de la Familia Yongsan.
Otro de los lugares que se puede visitar para empaparse de la cultura y la historia coreanas es el Memorial de Guerra, en el que están recogidos los eventos de las recientes guerras con Japón y con China.
Como en todas partes, en Corea también tiene cierto grado de importancia la religión. En 2005, la población declaró no tener ninguna preferencia religiosa, pero la gente manifestó una mayor adhesión al cristianismo que a los cultos tradicionales budistas (29,2 por ciento de población cristiana, frente al 22,8 por ciento budista). El cristianismo tiene una cierta importancia sociológica en Corea del Sur y por ese motivo existen diversas iglesias, aunque el culto mayoritario es el protestante, un 18,3 por ciento de la población, frente al 10,9 por ciento de católicos. La más importante de Seúl es el Templo de Seúl, en Seodaemun-gu, que pertenece al culto de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos DÃas (SUD). Las iglesias de este culto se caracterizan por los estilizados pináculos. Por supuesto, existen varios antiguos templos budistas que merece la pena conocer: Jongmyo, Jogyesa, Dongmyo, Bongeun Sa y Munmyo resultan muy interesantes desde el punto de vista de la tradición religiosa coreana. Como es lógico, la mayorÃa del arte sacro antiguo responde a los cultos y cánones del budismo.
Existen diversas zonas en la ciudad para disfrutar de agradables ratos de ocio y entretenimiento. Quizá la principal sea la de Gangnam-gu, ubicada en la zona sur de Seúl. La zona está salpicada de galerÃas de arte, boutiques, cafés y bares y discotecas donde se desarrolla una parte importante de la vida nocturna de la capital. Por otro lado, también en Gangnam-gu se encuentra el World Trade Center de Seúl. Para llegar a esta entretenida zona de la ciudad se puede optar por tomar el metro y bajarse en la estación Gangnam, que se encuentra en la lÃnea 2.
En la zona de Sinchon se encuentran las 3 universidades más importantes de Seúl. Las calles adyacentes están repletas de cafés, restaurantes y tiendas y se puede llegar a ellas desde la estación Sinchon, en la lÃnea 2 de metro.
El cerro Namsan, nombre cuya traducción literal al castellano es «Montaña del Sur» presume de tener una de las mejores vistas panorámicas de Seúl. Se puede llegar a la cima en teleférico y en ella hay algunos restaurantes, además de la famosa Torre de Seúl descrita lÃneas arriba.
Al pie de Namsan se encuentra en Parque de Changch’ungdan, repleto de flora tÃpicamente oriental en la que sumergirse para encontrar un rato de paz y armonÃa.
Seúl está rodeada por cuatro montes, pero además del Namsan, es interesante visitar el Inwangsan, donde se agrupan diversos templos budistas y donde se puede apreciar en cierto sentido la espiritualidad coreana.
Es una moderna ciudad con más de 3,5 millones de habitantes en la que existen varios puntos de elevado interés turÃstico. Entre lo más destacado de Busán (o Pusán, como también se dice a veces) se encuentran los templos de Beomeo-sa y Yonggung-sa. El primero es uno de los cinco grandes templos de Corea del Sur, cuya fundación se remonta al siglo VII d.C.; se convierte en un destino muy visitado durante los fines de semana, por lo que su proverbial atmósfera de serenidad queda temporalmente rota. Por otro lado, el templo de Yonggung-sa se encuentra situado en la cima de una enorme roca en medio del océano, lo que lo convierte en un lugar único.
Además de los templos, el parque de Yongdusan es un lugar apacible para pasar la tarde y subir a la torre de Busán. Muy cerca se encuentra el 40 Gyedan, un pequeño barrio que ha sido reconstruido siguiendo las directrices arquitectónicas que regÃan tras la Guerra de Corea (1950-1953). Por supuesto, el mercado tradicional de pescado es uno de los puntos más interesantes para visitar: se le conoce con el nombre de Mercado de Pescado de Jagalchi.
Si nos queremos relajar tranquilamente, existen algunos spa, como Centum City o el de Hur Shim Chung y para los visitantes que lleguen en primavera-verano Pusán dispone de varias playas, como la playa de Haeundae, la de Songjeong o la de Gwangalli. Pusán es un importante destino turÃstico para los coreanos durante el verano y las playas se abarrotan de bañistas, por lo que la mejor idea es ir durante la primavera, antes de que las playas se llenen por completo de veraneantes.
Para disfrutar de algo de vida nocturna, Pusán dispone de algunos distritos y barrios en los que abundan los bares y los pubs. Por ejemplo, en el barrio de Nampodong y en las áreas que rodean a las universidades como Pusan National University y Kyungsung University. En cualquier caso, es en Kyungsung donde se concentra un mayor número de bares y discotecas.
Fuera de la ciudad se puede apreciar el delta del rÃo Nakdong donde una vez al año se puede avistar el efecto de la emigración de las aves al sur y que constituye un espectáculo único de la naturaleza. A este santuario de aves migratorias se puede acceder desde la lÃnea 1 de metro de Busán, en la estación de Hadan.
Con unos 2,5 millones de habitantes, es la cuarta mayor ciudad de Corea del Sur, después de Seúl, Pusán e Incheon, que trataremos más adelante. Daegu es una ciudad de larga historia que pudo incluso convertirse
en la capital de Silla, uno de los tres reinos de Corea que se disputaban la primacÃa y que finalmente se integraron en torno a la dinastÃa Joseon. Actualmente, Daegu compite por convertirse en la ciudad de Corea más puntera en las industrias de alta tecnologÃa y de moda, una pretensión que le ha granjeado apodos del tipo «ciudad manzana», «ciudad de la belleza», «ciudad textil» o «ciudad de la moda». Aunque no dejan de ser simpáticas denominaciones, es cierto que en Corea se pronuncian con algo de sorna, como satirizando un rasgo prominente de una ciudad que quiere por él de uno u otro modo diferenciarse del resto. Pero de lo que nadie duda, por más bromas que se hagan al respecto, es de la capacidad de su industria textil, tan potenciada desde los años 90 del siglo XX.
Probablemente la visita más mediática de todas las que se pueden hacer en Daegu es la del buda de piedra del monte Palgongsan, que tiene un curioso gat (el sombrero tradicional coreano) de piedra. Y es que Daegu tuvo en la antigüedad una relevancia religiosa superior a muchas ciudades de la penÃnsula de Corea y por ese motivo en las montañas que rodean la ciudad se encuentran antiguos templos budistas como el Donghwasa o el Pagyesa que datan del periodo de los tres reinos; se pueden visitar a través de los senderos que llevan a ellos, de modo que puede ser una excusa perfecta para practicar el senderismo en Corea.
En el interior de la ciudad, también durante el gobierno de la dinastÃa Joseon, se erigieron templos y diversos edificios administrativos que aún se conservan, como el Gyeongsang-gamyeong y el Daegu-hyanggyo. Por otro lado, también existen algunos templos cristianos que dan un cierto toque pintoresco a la ciudad, como la catedral católica.
Por otro lado, como ciudad antigua que es y a pesar del cambiar de los tiempos todavÃa existen algunos mercados que presumen de ser los más antiguos de su gremio vivos en la actualidad. Por ejemplo, el mercado más antiguo de hierbas medicinales de Corea es el de Yangnyeongsi, que tiene unos 350 años. Sin duda, de lo más curioso y pintoresco que se puede ver.
Otro de los rasgos más destacados de la ciudad son las montañas y parques. Además de la ya citada Palgongsan, otros montes interesantes son el de Biseulsan y Apsan, al sur. Apsan es ideal para aquel que tenga el capricho de practicar el senderismo en tierras extrañas, pues está surcado por numerosos caminos, y salpicado de templos budistas. Por otro lado, en el parque de Dalseong, en el centro de Daegu, se encuentra una pequeña fortaleza de 1.500 años de antigüedad que se presume que fue el núcleo originario de la misma. Asà mismo, dentro del parque de Dalseong se encuentra la Torre Daegu, desde cuyo punto más elevado se puede disfrutar de las más completas vistas de la ciudad.
En el aspecto cultural, Daegu dispone del Museo Nacional de Daegu, en el que se recogen multitud de objetos, reliquias y piezas de la historia de la ciudad. Hay que tener también en cuenta que Daegu, en calidad de ciudad de la moda, se preocupa por celebrar numerosos festivales, como el Daegu International Opera Festival o Daegu International Musical Festival, aunque se conservan algunos tradicionales como el de Seokjeondaeje, que se celebra en primavera y otoño, o el de Dongseongno.
Las zonas de esparcimiento y comerciales de Daegu son Dalseo-gu, Jung-gu, Buk-gu y el mercado tradicional de Seomun. Este alberga unas 4.000 tiendas y es el mayor escaparate de la industria textil y de moda de Daegu.
Al noroeste de Corea del Sur se encuentra la tercera ciudad más poblada del paÃs, Incheon o Inchon, con 2.760.000 habitantes. PodrÃa denominarse a Incheon como la capital financiera de Corea del Sur, puesto que parte de ciudad (la zona de Songdo, Cheongna y la isla de Yeongjong) está declarada como zona económica especial o zona franca, lo que conlleva determinadas ventajas fiscales, asà como beneficios económicos de naturaleza comercial que facilitan a las empresas su misión y un mayor aprovechamiento de los recursos disponibles (por ejemplo, el gigante industrial Samsung es una de las multinacionales instaladas en Incheon). De hecho la estampa tÃpica de Incheon en la del hormigón, rascacielos y luces de neón con la publicidad de los diferentes negocios. Incheon ha ganado cierta fama internacional por la batalla de Incheon, que tuvo lugar durante la guerra de Corea, en la que Estados Unidos desembarcó en la zona para disminuir la presión del cerco del ejército comunista del norte sobre la entonces capital del sur: Busán. Gracias a esa distracción, la ONU logró lanzar una ofensiva al norte que hizo perder rápidamente a los norcoreanos todo el terreno ganado en la guerra.
Una de las peculiaridades de Incheon es que se trata de una ciudad en Corea del Sur que contiene una colonia china tan importante y localizada que se conoce como Chinatown y es un punto comparativo interesante entre las culturas china y coreana. Si en algún momento se desea salir de la gastronomÃa coreana para retornar a sabores más cotidianos, Chinatown es el lugar perfecto, ya que está repleta de restaurantes chinos tÃpicos. Hablando de restaurantes, en el distrito de Songdo existen muchos buenos restaurantes aunque sus precios no son estrictamente económicos, al encontrarse en el corazón financiero de la ciudad.
La parte más antigua de Incheon es la que se corresponde con Dohobu Cheongsa, donde se ubica el antiguo complejo de gobierno de la ciudad, que existe desde 1424, en los tiempos del rey Sejong. Aunque no se encuentra en el esplendor que merecen los cascos antiguos de ciudades tan antiguas, el gobierno de Incheon ha manifestado en numerosas ocasiones su interés por restaurarlo y está emprendiendo una serie de iniciativas culturales para revitalizar la zona.
Para distraer la vista de tanto hormigón, lo mejor es pasearse por el parque Jayu (Liberty Park), en la cual se encuentra la estatua de Douglas MacArthur, que pretende conmemorar la libertad de Corea del Sur gracias al papel que jugó este histórico general estadounidense en la guerra. El parque pretende ser básicamente un homenaje a los 100 años de relación de amistad entre Corea y Estados Unidos. Además del parque Jayu merece la pena visitar la zona de Wolmido, en la que desembarcaron las tropas estadounidenses en la batalla de Incheon, pues en ella se encuentra la playa Verde (Green Beach) y un estupendo paseo marÃtimo en el que disfrutar las vistas del mar. Por otro lado, la gran cantidad de restaurantes colindantes que preparan una de las comidas tÃpicas coreanas, el hado, hace muy recomendable pasar una mañana en Wolmido. En la zona marÃtima de Incheon también hay numerosas islas que se pueden visitar, como la de Ganghwa, la de Yeongjong, y la de Baengnyeong.
Como en todas las grandes ciudades modernas, una gran ciudad no es tan gran ciudad si no dispone de un enorme puente que una porciones de tierra relativamente lejanas entre sÃ. AsÃ, el de Incheon es el puente de cables más largo de Corea del Sur y une la isla de Yeongjong, donde se encuentra el aeropuerto internacional, con Songdo.
Otros lugares de interés en la ciudad son el Bupyeong, donde se apiñan los restaurantes, tiendas de ropa y bares (en todo caso existe una gran afluencia de personas que puede dar la sensación de agobio). Por otro lado, también es interesante el Arts Centre, un centro artÃstico y de entretenimiento que se encuentra en Guwol-dong; es muy similar al Bupyeong.
En el 57 a.C. se fundó esta tradicional ciudad coreana, que dio la vuelta al mundo en 1980 con el levantamiento estudiantil en favor de la democracia y que fue reprimido severamente
por el ejército con el resultado de 207 muertos. Se puede comenzar la visita de la ciudad en los Memorial Parks, que vienen a equivaler a la plaza de Tiananmen de China.
Uno de los puntos donde mejor se puede percibir la idiosincrasia de los pueblos y de cada ciudad en particular. Desde 2005 la zona de la ciudad que se encuentra junto al rÃo está sufriendo un cambio de cara muy acusado de forma que se está convirtiendo en un mercado tÃpico de la comida tradicional, ropa y otra clase de negocios: el mercado de Yangdong. El mercado de Yangdon representa en parte el sobrenombre de la ciudad, que es «la Ciudad de la Luz y la Cultura». Aparte del mercado, en las calles de Geumnamno y Chungmuro se puede descubrir la zona de ocio de la ciudad, donde se apiñan los restaurantes, los karaokes, los bares, salas de billares, etc. También es interesante pasear por las calles de Songjeong dong y Tteok galbi, dos tÃpicas de la ciudad donde se puede encontrar un ambiente bohemio entre comunidades de emigrantes de Filipinas, Camboya o Vietnam.
En el aspecto cultural, los lugares más destacados son el Kunsthalle Gwangju y el Museo del Campus junto con la Bienalle de Gwangju. En ellas se realizan exposiciones de arte sobre todo de corte vanguardista.
Al sur de Gwangju de la ciudad se encuentra el monte Mudeung, desde el que existen unas interesantes vistas de la ciudad, como se puede apreciar en la fotografÃa adyacente.
Puesto que Corea del Sur es un lugar que da mucho de sà para el turismo, hemos decidido dividir los contenidos en esta primera entrega y una segunda que tratará sobre las ciudades metropolitanas de Daejeon y Ulsan, y también de las ocho provincias.
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