Artículos más votados

Acerca de mundicolor

Mundicolor es una guía de viajes que te permitirá conocer los aspectos básicos de los países y ciudades que vayas a visitar. Gracias a nuestras reseñas introductorias, viajarás con la certeza de que no te perderás nada de lo que no te debes perder de cada lugar. En algunas ocasiones, con la intención de aprovechar un poco mejor los próximos festivos nacionales, también publicaremos guías de viaje de determinadas regiones, como el Caribe, las islas griegas, etc. Tú también puedes participar en Mundicolor aportando tus conocimientos a través de comentarios, reportando posibles errores o imprecisiones o símplemente debatiendo abierta y educadamente con los demás usuarios: ¡Nuestro objetivo es que tengáis la mejor información! . Si deseas reservar algún viaje, puedes utilizar esta página de reserva de viajes.

Escrito: Paco Almádena
8::11::2011

Túnez

Desde el 4 de enero de 2011, cuando el «mártir que vino con la primavera» Mohamed Bouazizi se inmoló en protesta por su situación personal y por los maltratos de la policía, Túnez se convirtió en noticia de rabiosa actualidad al iniciar un proceso consecutivo de revueltas conocido como la primavera árabe entre países musulmanes de África y Oriente Medio. Esta circunstancia, sin embargo, ha quitado cierto protagonismo a los encantos turísticos de un país por el que, a lo largo de su historia, han pasado diversas culturas que dejaron una honda huella y numerosos vestigios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. De hecho, el número de turistas que han visitado Túnez a lo largo de 2011 se ha reducido drásticamente: sólo en enero, la afluencia de viajeros cayó en un 40 por ciento respecto del mismo mes de 2010. Desde enero a octubre el descenso en el número de turistas con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior fue del 33,3 por ciento. Es decir, uno de cada tres turistas ha dejado de ir a Túnez a causa de las revueltas populares.

El puerto de La Goulette representa el turismo de Túnez. Foto de W. Commons.La República Tunecina, sin embargo, no ha sufrido una guerra como la que ha tenido lugar en Libia, lo que siempre constituye una noticia positiva en lo que respecta a su patrimonio cultural, histórico y monumental. Todo su Patrimonio de la Humanidad ha permanecido inalterado, de forma que sigue constituyendo uno de los principales atractivos turísticos del país, sobre todo teniendo en cuenta que el Ministerio de Asuntos Exteriores de España recomienda no viajar al interior, donde los paísajes más desérticos conforman una buena estampa. La lista de lugares que son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco es la siguiente: el Anfiteatro de El Djem, el Sitio Arqueológico de Cartago, la Medina de Túnez, el Parque Nacional de Ichkeul, la Ciudad Cartaginesa de Kerkoune y su Necrópolis, Kairuán, la Medina de Sousse y Dougga / Thugga.

 

Geográficamente, Túnez se encuentra al norte de África, entre la cordillera del Atlas al oeste, el Sahara al sur y el Mediterráneo, y limita políticamente con Argelia al oeste y con Libia al sureste. Con una población de algo más de 10 millones de habitantes, su densidad de población es de 61 habitantes por km² y el PIB per cápita es de algo más de 9.500 dólares. El territorio se organiza en 24 gobernaciones o wilayāt: Ariana, Béja, Ben Arous, Bizerta, Gabes, Gafsa, Jendouba, Kairuán, Kasserine, Kebili, Kef, Mahdia, Manouba, Medenine, Monastir, Nabeul, Sfax, Sidi Bou Said, Siliana, Susa, Tataouine, Tozeur, Túnez y Zaghouan.

A lo largo de su historia, el territorio actual de Túnez ha tenido la presencia de muchas culturas. Comenzando por los nativos númidas, pasando por los cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos, judíos y musulmanes, y terminando por los españoles y franceses, todos han contribuido a moldear la identidad que tiene hoy en día. Túnez logró su independencia de Francia el 20 de marzo de 1956, que es la fecha de la fiesta nacional de Túnez.

Gobernaciones de TúnezPor lo que respecta al turismo, las convulsiones sociales que han tenido lugar en el norte de África han supuesto un descenso en la afluencia de personas, aunque continúa siendo un destino muy bien comunicado por avión, con numerosas rutas de vuelo en activo. Sí es cierto que, por ejemplo, la equivalencia de los hoteles no es igual en Europa que Túnez, ya que los hoteles de cuatro estrellas equivalen a uno de tres europeo. No obstante, es cierto que el sector no se encuentra tan desarrollado que, por ejemplo, en otros países del entorno, como Egipto. En el índice de competitividad turística de 2011, Túnez figuraba en el puesto 47 del mundo, justo por detrás de Israel, y delante de Bulgaria. Sin embargo, se trata de un país polifacético que ofrece desde playas mediterráneas de primer nivel, o una rica historia y abundante patrimonio hasta una naturaleza cambiante con verde y agua en el norte y desértica en sur.

Capital: Túnez

La capital de la República de Túnez es la ciudad de Túnez, que tiene el mérito de haber sido el centro administrativo y político del país desde el siglo XII, cuando el territorio era dominado por los almohades. En la antigüedad, la existencia de la ciudad de Túnez estuvo estrechamente relacionada con el asentamiento fenicio de Cartago, del cual sólo queda un riquísimo conjunto de ruinas romanas que hoy conforman el Sitio Arqueológico de Cartago, uno de los ocho lugares Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El emir Hassan Ibn al-Numán fue el responsable de la destrucción definitiva de Cartago y a partir de ese momento Túnez tomó el testigo de la Historia para convertirse, junto a Kairuán, en una de las dos ciudades más importantes de la región conocida en la Edad Media como Ifriqiya y que se correspondía más o menos con la actual Túnez.

La ciudad de Túnez se divide en dos zonas bien diferenciadas: la Medina de Túnez –que es la ciudad vieja y que se convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el año 1979– y la ciudad nueva –que tiene nombre francés: ville nouvelle. En la medina existen unos 700 monumentos de las diferentes épocas. Los más interesantes son la mezquita de Al-Zaytuna, el Palacio del Bey, la mezquita de Sidi Mahrez, la mezquita de Hammouda, la mezquita de El Ksar, o el mausoleo de Tourbet Bey, el Dar Ben Abdallah –palacio del siglo XVIII en el que se encuentra el Museo de Artes y Tradiciones Populares de Túnez–, el Palacio Dar Hussein y la madraza de El Bachia –escuela islámica–.

Entre lo más interesante de la Medina se encuentra el zoco, es decir, el mercado tradicional islámico, en el conviven olores, colores y personas tan variopintos que constituyen una mezcla muy poderosa para los sentidos. Es un lugar muy diferente de lo que conocemos en Occidente para pasear entre una marabunta de personas cada una en una dirección diferente, sumergido en un conjunto de olores extraños de especias, esencias, comidas… Por otro lado, también resulta interesante el Halfaouine, un mercado de comidas a precios baratos.

Cerca del centro de la capital, a unos 15 km en dirección suroccidental, se encuentra el puerto de La Goleta –más conocido en francés como La Goulette–, un centro turístico de primer nivel muy frecuentado por cruceros que atraviesan el Mediterráneo. De la presencia española en el siglo XVI permanece la fortificación de La Carraca, aunque fue ampliada por los turcos en el último cuarto de siglo, actualmente se conoce como la fortaleza de la kasbah. La amplia playa de La Goleta constituye uno de los principales encantos turísticos de la localidad. La avenida de Roosevelt en el puerto está repleta de restaurantes donde poder disfrutar de la comida típica tunecina: el plato tradicional de esta localidad es luvina con patatas. Otras visitas interesantes en la localidad son la plaza central, el paseo marítimo y la colina de Byrsa, donde se encuentra la preciosa catedral de San Luis.

Por otro lado, si por algo fue famoso Túnez en la antigüedad es por la existencia de Cartago. Esta ciudad fenicia, cuyo nombre viene a significar Ciudad Nueva (Qart Hadašt), fue una rival temible para los romanos durante tres largas guerras conocidas como Guerras Púnicas, que tuvieron como vencedores a los romanos. Tras ganar el tercero de los enfrentamientos, dice la leyenda que los romanos arrasaron la ciudad con fuego y abrieron un surco simbólico que atravesaba la ciudad y que se llenó de sal para que Cartago jamás volviese a retoñar. Los romanos refundarían la ciudad más tarde con el mismo nombre y erigieron una de las ciudades más importantes de la provincia de África que terminaría de existir a raíz de la destrucción perpetrada por el emir Hassan Ibn al-Numán. No obstante, las ruinas de la ciudad romana pertenecen al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1979 por su alto valor histórico y monumental y porque entre ellas se encuentran las termas de Antonino, que tenían el mérito de ser las mayores entre todas las provincias del África romana. Así mismo, se conservan restos de numerosas villas romanas, así como un anfiteatro, el templo de Tophet, los complejos sistemas de cisternas y cloacas desarrollados por los romanos, del astillero militar y de diversos barrios que se encuentran claramente definidos. Parte de las ruinas de Cartago se encuentra la colina de Byrsa, que ya hemos citado por el interés que suscita su catedral de San Luis.

Además de La Goleta, también merece la pena acercarse a otras localidades realmente interesantes que se encuentran bastante cerca de la capital. El pueblo de La Marsa, que es un lugar indicado para disfrutar de las playas y el mar (interesante mezquita de Al Ahmadi), la localidad de Sidi Bou Said, un pueblo típico de casas blancas con ventanas de color azul en el que se puede apreciar la esencia del Túnez auténtico callejeando por su pequeño zoco o visitando la casa familiar de un abogado del siglo XVIII que conserva intacta su estructura original. Poro otro lado, la visita a El Battan nos descubrirá viejas construcciones otomanas y el cuartel general de 1900 del ejército francés en la zona.

Cultura

En Túnez se puede visitar el Museo Nacional del Bardo, que se encuentra en las afueras de la ciudad, pero que tiene una gran historia y numerosos restos arqueológicos de gran interés. Por ejemplo, posee una colección de mosaicos romanos muy valiosa que se cuenta entre las mejores del mundo actualmente, y además está constantemente engordando su nómina de restos y ruinas gracias a las excavaciones y estudios que se realizan en las ciudades de Útica, Hadrumentum, Cartago o Dougga, estas dos últimas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

No obstante, el arco temporal que abarcan los restos expuestos en este museo es muy amplio y va desde la prehistoria hasta la eṕoca de dominio islámico medieval.

Regiones

Túnez se divide en 24 gobernaciones o wilayāt. En esta entrada nos vamos a centrar en las wilayāt de Susa, Kairuán, Nabeul, Bizerta, Mahdia, Béja y Medenine.

Susa

La  ciudad de Susa o Sousse es la capital de la región. Se encuentra a unos 150 km al sur de Túnez. Detrás de su fundación también parecen haber estado los fenicios, aunque el principal atractivo turístico en el casco urbano medieval que siempre ha supuesto uno de los mayores encantos de la ciudad. En él se encuentran estrechas callejuelas, largas murallas enfrentadas al mar y una interesante fortaleza. De hecho, la medina de Susa fue nombrada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1988. Entre los conjuntos más interesantes de la ciudad se encuentran la Kasbah o fortaleza, que domina la ciudad con el minarete de Borj Khalef, de 77 metros, la Gran Mezquita, que data del siglo IX, el ribat (o recinto amurallado), las catacumbas (con más de 15.000 tumbas) y el Dar Echaraa.

La ciudad de Susa se llamó en la antigüedad Hadrumentum y participó en las luchas de los cartagineses contra los romanos, aunque actualmente no hay vestigios de la presencia púnica en la ciudad. Por otro lado, es interesante visitar el Museo de Susa, donde se exhiben restos arqueológicos de gran valor histórico, como mosaicos en muy buen estado de conservación. Es interesante así mismo visitar el puerto de El Kantaoui y las playas que se extienden en sus alrededores.

Kairuán

La ciudad de Kairuán es la capital de la gobernación homónima y se encuentra a unas dos horas por carretera desde Túnez. En el año de 1988 fue elevada a Patrimonio de la Humanidad de la Unesco por haber sido una de las primeras ciudades santas del Islam y la primera ciudad santa de Magreb. Esto unido a que en Kairuán todavía se encuentran numerosos restos arqueológicos de la primera etapa de la expansión islámica en Ifriqiya hacen de esta ciudad un lugar especial lleno de encanto. El edificio más importante de la localidad es la Gran Mezquita, que se construyó en el año 670 por orden de Uqba ibn Nafi y que se conoce genéricamente como la mezquita de Uqba. Este templo se extiende a lo largo de 9.000 m² y destaca especialmente el alminar o minarete, que se eleva 31,5 metros.

Además de la Gran Mezquita, destaca la mezquita de las Tres Puertas, que está decorada con motivos florales y con versos del Corán. Además también resulta interesante la visita al zoco de la ciudad, en el barrio de la Medina o casco urbano antiguo. La mezquita del Barbero también resulta una visita interesante, aunque se conoce el edificio también como Mausoleo de Sidi Sahab. Además, también es interesante detenerse a observar las murallas que rodean la ciudad y sus tres puertas.

En la historia de la conquista islámica de África, Kairuán se convirtió en uno de los puestos avanzados de la expansión hacia occidente y en el núcleo de la islamización del Túnez medieval. Aunque cayó en distintas manos de invasores de la región, Kairuán fue un centro islámico muy fuerte y hasta considerado como una ciudad santa en el Magreb. Este estatus aún lo conserva hoy en día.

Nabeul

La capital de la región es la homónima Nabeul, aunque  turísticamente quizá el destino más interesante sea Hammamet, que se encuentra a unos 65 km de la capital. Esta bonita ciudad costera de casas blancas tuvo una agitada historia ya que fue escenario bélico en las guerras entre los otomanos y España, aunque conserva murallas y el zoco, que es del siglo XVI; por ejemplo el soldado español Alonso de Contreras participó en el saqueo de la ciudad en 1602. Se puede visitar el museo de la fortaleza de Hammamet, que recoge los momentos más trágicos de su historia.

Kélibia es otra de las ciudades que merece la pena conocer. Kélibia es la tercera ciudad en importancia de la región de Nabeul, en la que se encuentra el importante cabo Bon, y se encuentra a unos 72 km de la ya citada Hammamet. Kélibia es uno de los puertos pesqueros más importantes de Túnez, aunque también es famoso por sus hermosas playas, como la de La Mansoura. Esta ciudad es de origen griego, pues la fundó el siracusano Agatocles y tuvo una importancia estratégica a lo largo de los siglos. De hecho aún conserva una sólida fortaleza en la colina.

Siguiendo el camino de Hammamet a Kélibia y continuando hasta el final de la lengua de tierra que constituye Nabeul, el viajero encontrará otro de los Patrimonios de la Humanidad de la Unesco de Túnez: la Ciudad Púnica de Kerkoune y su Necrópolis. A unos 130 km al este de Túnez y a unos 12 km al norte de Kélibia se encuentra este asentamiento púnico que se considera como el único que ha conservado toda su esencia urbanística sin estar contaminada por griegos, romanos o árabes. De hecho era una de las ciudades más importantes de la región, junto a Habrumentum y Útica. En Kerkoune se conservan numerosos elementos urbanísticos y también detalles de los hogares de los antiguos fenicios. Así mismo se conservan dos grandes santuarios cerca de la ciudad. También fuera de la ciudad se encuentran las necrópolis de la ciudad, dos de ellas se fundamentan en la edad de los fallecidos, de forma que hay una en la que se encuentra los jóvenes y otra en la que se hallan los adultos.

Bizerta

Provincia de capital homónima, en Bizerta se encuentran algunos lugares de elevado interés, como las ruinas de la famosa ciudad cartaginesa de Útica. La capital, a unos 70 km de Túnez, es un puerto importante que tiene la particularidad de considerarse como la ciudad más septentrional de África. En esta ciudad además existe una avanzada actividad industrial centrada en el sector económico primario  (la pesca y productos agrícolas) y los sectores secundarios (fabricación de textiles, piezas de automóviles, etc.). Entre las visitas que se recomiendan a esta ciudad se incluyen la fortaleza y el puerto fortificado. Cerca de la ciudad existen numerosos lugares naturales de interés general puesto que al sur de la ciudad existe un enorme lago conocido como el Lago de Bizerta, en torno al cual existen preciosos paisajes, montañosos y llanos. No muy lejos, además, se encuentra el Parque Nacional de Ichkeul.

A diferencia de las demás ciudades púnicas de Túnez, Útica no se encuentra en la costa, sino en el interior del país. El yacimiento arqueológico de Útica está compuesto por diversas villas romanas, muchas de las cuales conservan mosaicos. También se ha conservado la antigua necrópolis en dos niveles: el nivel cartaginés y el nivel romano.

Mahdia

La capital de esta gobernación es la hermosa ciudad de Mahdia. Fue la antigua capital de Ifriquiya, desde el año 921 hasta el nombramineto de Túnez en el siglo XIII. En cualquier caso, esta ciudad de tan dilatada historia conserva muchos de los edificios de su pasado. Entre ellos cabe destacar la mezquita y la kasbah, ambos lugares que constituyen un importante atractivo turístico. No lejos de esta ciudad se encuentra la ya expuesta Susa.

En cualquier caso, en esta región quizá el lugar más famoso sea el anfiteatro de El Djem, que fue catapultado a la fama mundial gracias a que en su tan bien conservado anfiteatro se rodaron escenas de la película de Ridley Scott El Gladiador. Este anfiteatro fue nombrado en el año 1979 Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En este anfiteatro también se rodaron escenas de la película La vida de Brian. Por dimensiones, el anfiteatro de El Djem es el cuarto mayor del mundo, por detrás del de Roma, el de Capua y el de Pozzuoli.

Béja

Béja, su capital, es una ciudad de provincias con escaso patrimonio histórico. No obstante, en la región se encuentra la antigua ciudad de Dougga, que desde 1997 pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En este recinto, de unas 70 hectáreas se encuentran numerosos monumentos que reflejan las distintas civilizaciones que habitaron la región, como los púnicos, los númidas, los romanos y los bizantinos. Entre los monumentos más destacados de la ciudad se encuentran el teatro, los templos de Saturino y de Juno Celeste, el mausoleo líbico-bereber o el capitolio romano. Existen además diversos complejos de termas, templos menores, necrópolis, cisternas y arcos, entre otras muchas estructuras que aún pueden verse.

Medenine

De Medenine nos quedamos con su capital, la homónima Medenine, que es la mayor ciudad del sudeste de Túnez y la famosa isla de Yerba, donde se rodaron escenas emblemáticas de la primera película (el que sería capítulo IV) de la Guerra de las Galaxias, como los paisajes del planeta Tatooine o el nido de contrabandistas interestelares, mercenarios alienígenas y cazarrecompensas espaciales conocido como Mos Eisley. De Medenine hay que resaltar que está construida en adobe con métodos típicos y tradicionales, lo que le da un identidad propia muy clara (en ella se rodaron el capítulo IV y el I de la saga de la Guerra de las Galaxias).

Por otro lado, la isla de Yerba es el destino más turístico de la región, enclavada a la salida del golfo de Gabés. Su capital es la interesante ciudad de Houmt Souk, al norte de la isla. La arquitectura de la ciudad conserva los colores típicos de la costa tunecina, es decir, el blanco de las fachadas y el azul celeste para las ventanas, las puertas y demás. Existen algunos edificios muy interesantes, como la sinagoga o la mezquita de los turcos, en el plano de la arquitectura religiosa. Por otro lado, la fortaleza de Borj El Kebir es otro de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Naturaleza

Debido a la escasa masificación turística de Túnez, su ámbito rural y natural se mantiene en un estupendo estado de conservación. A esto se añade que las infraestructuras turísticas en muchos lugares son deficientes, lo que constribuye a defender la integridad natural de las regiones. En este apartado hacemos un listado de sitios considerados parques naturales o parques nacionales de Túnez:

  • Parque Nacional de Ichkeul y la Costa del Coral. El primero es un importante lugar de invernada para muchas aves europeas durante el invierno; está compuesto por un enorme lago rodeado del paisaje montañoso que representa la cima del monte Ichkeul. A este parque se accede a través de la ciudad de Bizerta.
  • La Costa del Coral alude al tramo de costa comprendido entre las ciudades de Tabarka y Bizerta. El nombre de  Costa del Coral procede de la extracción de corales que se hacía en sus aguas desde época cartaginesa. Los paisajes mediterráneos son preciosos.
  • Parque Nacional de Jebel Zaghouan. Se ubica en la gobernación de Zaghouan y se extiende sobre una superficie de 204 Km². Tiene una fauna riquísima con especies que comprenden desde el jabalí hasta el chacal o la mangosta. Así mismo en su interior se encuentra una templo del agua de la época romana que abastecía la ciudad de Cartago.
  • El Parque Nacional de Boukornine. A apenas 30 kilómetros al sur de la capital se encuentra este precioso parque surcado por montañas.
  • La Reserva Forestal de Dar Chichou, en la península del cabo Bon, muy cerca de Kélibia y Kerkoune.
  • El Parque Nacional de la Isla de Zembra. Al norte de la península del cabo Bon se encuentra la isla de Zembra. Se puede alcanzar a través de la ciudad de Sidi Daoud, a unos pocos km, o desde el puerto de La Goleta, desde el cual dista más de 50 km.
  • Parque Nacional de Jebil. Situado al suroeste del país, este parque nacional está compuesto por tierras desérticas y contiene uno de los paisajes más extraños del país. Hace frontera con Argelia y actualmente se desaconseja su visita.
  • Bou Hedma National Park.

Aunque existen otras reservas naturales y lugares impresionantes donde la naturaleza todavía crece a sus anchas, nos quedamos con estas recomendaciones, puesto que no son de fácil acceso y representan la esencia de la naturaleza tunecina.

Gastronomía

Algunos platos típicos de Túnez son: los dedos de Fátima rellenos de carne y verduras, el slatitblanquit (bocadillo de atún con aceitunas, alcaparras y queso), el pan de cassecroufe, la ensalada Mechuia o la ensalada Tounsya. Son típicos también el cuscús y las chorbas, unas sopas muy sazonada.

Información de interés

El Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda con especial insistencia evitar las aglomeraciones y manifestaciones en la capital, las zonas más turísticas y la isla de Djerba o de Yerba. Así mismo, continúa desaconsejando los viajes al interior y al sur del país. Para viajar solo es necesario el pasaporte si la estancia no supera los 90 días y tampoco se aconsejan vacunas especiales. El Sahara tunecino se considera zona de riesgo y además se desaconseja vivamente visitarlo durante los meses de verano. Si se decide ir, es necesario solicitar autorizaciones y permisos para viajar a esas zonas restringidas.

La moneda del país es el dinar tunecino (D.T.). Su cambio está contra el euro en torno a los 1,8 D.T., mientras que existe paridad entre el dólar estadounidense y el D.T. Sólo hay que declarar cantidades de dinero que superen los 1.000 dinares tunecinos.

Para obtener más información, se pu ede acudir a la página de turismo de Tunisia Way y a las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores español.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (3 votos, nota: 3,67 / 5)
Loading ... Loading ...


Los campos marcados con * son requeridos

Deja un comentario

Nombre (*):
Email (no se publicará)(*):
Sitio web:
Comentario (*):